Un día en Kusadasi y Éfeso

La primera parada del itinerario del Carnaval Vista fue en Kusadasi, Turquía. En realidad originalmente era en Izmir pero unas semanas antes nos notificaron que habían cambiado de ciudad.

De cualquier manera, la visita que se hace desde Kusadasi es la misma que la que se hace desde Izmir: las ruinas del Éfeso y en el camino, la casa de la Virgen. Así que ya sabíamos para donde ir ese día, de hecho toda la masa va al mismo lugar, salvo por supuesto los americanos que suelen bajar del barco para ir a comprar cualquier pavada y sentarse en el bar más cercano al puerto a tomar cerveza.

Hermosa mañana, un cielo más azul imposible y un muy lindo puerto pegado a la colina. El agua tenía un color increíble también.

Luego del desayuno, bajamos del barco y nos fuimos directamente a buscar una oficina de turismo que nos explique cómo podíamos ir a estos lugares turísticos.

Claro que tenés muchas opciones. La más fácil es contratar todo en el barco, obviamente, y que te vengan casi a buscarte a tu camarote y te lleven de la mano a hacer la excursión. Así te cobran (no bajan de $200 USD por persona, las excursiones más bajas).

Otra opción es dejarte llevar por los tipos que están ahí esperando en el puerto y que normalmente ofrecen buenos precios, y hasta quizás se pueda negociar.

La otra opción, es ir a informarse cómo llegar al lugar que querés e ir vos mismo a tu ritmo. Suele costar €5 o menos muchas veces ! Pero hay que tener ganas y no tener miedo…

En la oficina de turismo nos dieron un mapa y nos mostraron un lugar a 15 minutos a pié, donde se pueden tomar unas “combis” que te llevan “cerca” del camino de Éfeso, y allí uno supuestamente se toma un taxi. Bueno, vamos.

El centro de Kusadasi son, obviamente, todos comercios turísticos y restaurantes. Mucha bijouterie, cosa trucha, ropa, pashminas, telas, alfombras, casas de cuero, artesanías. Pero muy pintoresco.

Miren qué linda la decoración en los árboles :

Esta calle con palomas :

Eventualmente encontramos la esquina por donde pasaban las combis y nos subimos. No nos dejaron pagar ya que aparentemente se pagaba al bajar… bueno.

Había otros turistas que aparentemente también habían optado por esa opción, pero el resto era gente normal que iba a trabajar o dónde sea.

En un momento, literalmente en el medio de la ruta en las afueras de la ciudad, el conductor para y nos indica a los turistas que era ahí que teníamos que bajar y “conectar” con un taxi por el resto del trayecto. Quedamos nosotros dos y una señora con su madre y un par de taxistas que vinieron a ofrecerse de llevarnos.

Acá encontré en street view el lugar exacto, y hasta se ve al taxi !

El taxista nos explica como es el recorrido, que por tan precio (que no recuerdo pero no era una cosa cara) nos llevaba, paraba “en lo de la Virgen” por así decirlo, nos esperaba, luego continuábamos y nos dejaba en la entrada del Éfeso para que uno haga el recorrido. O sea, lo que todo el turista que llegó hasta ahí en el medio de la nada en TURQUÍA, debe hacer (quiera o no, te interese o no, hacelo no rompas las bolas).

No se por qué, pero la mujer esta americana estaba empecinada con que ir a lo de la Virgen no le interesaba y que quería ir directo al Éfeso. Qué no, qué no y qué no. Nos miraba tipo cómplice como haciéndonos entender que nos querían cagar o algo, o que no valía la pena. La madre de la tipo pobre no se expresó.

Cuestión que con Chloé le decimos “I’m sorrrry” y nos fuimos los dos solos con el tipo a hacer “la completa” (unos locos bárbaros!). Confieso que me acordaba que Marley había ido con Georgina Barbarrosa hace 600 años ahí y como no tengo pensado volver a vacacionar exactamente en ese lugar (por nada en especial, solo que es muy específico estar ahí, no?) no iba a hacerme el loco y no IR A LO DE LA VIRGEN !!! Perdón… ommm.

El taxista resultó ser LO MÁS DE LO MÁS. Nos explicaba todo por donde pasábamos, paró varias veces para que saquemos fotos, nos sacaba él a nosotros, etc. Bueno, lo único que a Chloé no la miraba pobrecita, aunque sí le respondía a sus preguntas, pero bueno es su cultura no sé.

En un momento del camino se detuvo en la estatua dorada de la Virgen, que mira hacia el valle.

Al rato llegamos a la meryem ana evi.

Lo que se cree es que aquí vivió María luego de la crucifixión de Jesús. Está literalmente en el medio de la nada. Te dejan entrar haciendo fila, pero es entrar y salir por la puerta de atrás (derecha).

La gente deja pañuelos con mensajes y pedidos en el muro, hay cientos :

Como nosotros somos gente, ahí está nuestro kleenex atadito (bueno uno de esos varios que se ven era el nuestro) :

Al terminar allí, nos volvimos a encontrar con nuestro taxista que nos estaba esperando para llevarnos hacia el Éfeso. El camino siguió siendo maravilloso, sobre todo con el día espectacular que tuvimos (acompañado claramente de la temperatura acorde).

Muy buena onda, paraba el auto en lugares específicos para que saquemos lindas fotos.

Al rato llegamos a la entrada del Éfeso, compramos los billetes y nos despedimos de nuestro amigo turco.

La visita al Éfeso es súper interesante, pero les recomiendo contratar un guía para hacer el recorrido, porque no hay muchas indicaciones de qué es cada cosa, lo cual es una lástima.

Las ruinas de lo que fue el Éfeso son en la actualidad Patrimonio de la Humanidad y una muestra increíble de la antigua civilización griega.

En pleno verano quizás no sea lo más recomendable, ya que casi no hay mucha sombra para pararse a observar el lugar.

Una cantidad importante de pedazos de columnas, estatuas, edificios, empedrados, etc.

También varios gatos que daban lástima y les dejó un poco de agua :

La fachada de la Biblioteca de Celso es probablemente uno de los puntos más increíbles del recorrido :

Y el otro es el gran anfiteatro :

Bueno me aburrí ya de ver tantas fotos, así que les corto la tortura acá, con esta foto que me encanta :

Si se quedaron con ganas de más gatos, como Chloé, acá estaban los bebés :

Al salir del recorrido tuvimos que empezar a caminar por un sendero muy sospechoso hasta salir de nuevo a la ruta. Abajo de un árbol, un tipo con un handy le dio el aviso a la próxima combi que pasara por allí, para que frene y nos haga subir. Todo muy casero.

Pero llegamos bien a Kusadasi y tranquilos nos caminamos la calle principal hacia nuestro querido barco, bien yankee, limpito y fresquito… bien burbuja.

Chau Turquía, sos muy interesante y espero volver pronto

Almorzamos (porque nosotros te estiramos el almuerzo hasta volver al barco y comer gratis) y me tomé una buena Coca turca.

A la noche fuimos a ver uno de los shows del crucero, una cosa cubana que mucho no se entendió, pero bueno, divertido igual.

Y así zarpamos con destino… Cacho pasame el itinerario que ya me olvidé ! … ah sí, con destino : la isla de Rodas (sí, cagate de risa).

Gracias por pasar y fumarte todo este post tan largo !

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