Un día en la isla de Rodas

Continuando con el recorrido en bote, al día siguiente amanecimos en la próxima parada : Rodas. Esta hermosa isla griega es un destino muy particular, con un centro histórico muy lindo, muchos hoteles y restaurantes, y por supuesto, playa.

Como cada mañana, en la televisión de nuestro camarote nos daban la bienvenida al nuevo puerto. Algo que me gusta mucho es poner los canales que muestran las cámaras exteriores del barco, con lo que te das una primera idea del lugar (si el barco esta amarrado mirando a la ciudad) y también ves qué onda el clima ! Bueno, eso es si vivís en un camarote interno sin ventana o balcón, obviamente.

Estos destinos de ciudades pequeñas o de playa son muchísimo más relax que desembarcar en una gran ciudad (como Civitavecchia para ir a pasar el día a Roma), así que luego de prepararnos, fuimos a desayunar y luego a bajar del barco.

El puerto es muy lindo porque el paisaje de la ciudad amurallada es lo primero que uno ve, contrastando co el hermoso color azul del agua.

El Carnival Vista amarrado tan cerca de las murallas quedaba aún más inmenso.

Rodas es, claramente, un destino muy de crucero porque creo que jamás se me ocurriría ir a vacacionar a Rodas, lo cual creo que es más popular para los europeos. Se recorre fácilmente (bueno la ciudad, no la isla completa, por supuesto) y en nuestro caso, nos tomamos el día “tranqui”.

Recorrimos un poco el casco histórico de la ciudad, con muchos comercios que venden ropa (las clásicas vestimentas blancas de las islas griegas), sombreros, muchas joyas y artesanías.

Esta es una de mis fotos favoritas del viaje

Los productos de cuero, sobre todo las sandalias, eran un éxito también.

Muchas fuentes muy originales, como esta de hipocampos muy simpática :

Algunos lugares desbordados de turistas hambrientos y sedientos…

Saliendo de las murallas y sobre la costa, se encuentra esta iglesia con una fachada particular…

…y unas cuadras más lejos, el acceso a los balnearios. Así que hasta ahí llegamos y nos tiramos a pasar el resto del día.

Se puede entrar libremente y ocupar sillas o puffs, pero al rato viene una señora con una maquinita y te cobra el uso. No recuerdo cuánto, pero no era muy caro. La atracción de esta playa en donde estuvimos era el trampolín mar adentro. Horas de diversión (mirando a la gente, a mi me da que te rompés la cabeza con la base o algún episodio del estilo).

Por la geografía, como se ve bien, son playas de piedras, casi nada de arena (al menos en esta que estuvimos, claro). Pero bueno, el mar estaba muy lindo, y la temperatura seguía siendo increíble así que por un día está bien.

Sin mucho más que contar (ni recordar), los dejo con una Corona fría y unas papitas de orégano (ay, qué mediterráneas !). Mañana “día de mar”, no hay que bajar, no hay que caminar, no hay que pensar… solo comer y dormir. Saludos

Tags :
Carnival Vista Crucero Europa Grecia Playa Viajes