Un día en Florencia

La parada siguiente de nuestro recorrido abordo del Carnival Vista fue Livorno. Acá básicamente tenés dos opciones típicas de excursión, tomando el tren: ir a ver la famosa torre de Pisa (a menos de 20 minutos), o continuar un poco más lejos hasta la hermosa Firenze (a 1 hora 20 minutos). Como en el 2014 cuando pasamos por Livorno con el Norwegian Epic habíamos visitado Pisa, esta vez era el turno de descubrir Florencia.

El puerto de Livorno está un poco alejado de la ciudad (y por lo tanto de la estación de trenes) y es imposible, literalmente, salir de ahí a pie. Sí o sí hay que tomar uno de los buses que te llevan al centro, que si bien no son caros (creo que €2-3 ida y vuelta), son la única opción… excepto, claro, si tenés una excursión contratada con el crucero (que como ya les dije, son carísimas).

El bus te deja en el centro de Livorno, en la Piazza del Municipio, pero lamentablemente la estación de trenes queda un poco más lejos hacia el este. Así que hay que tomarse un bus público que pasa por la Via Grande a unos metros nomás, y se llega en unos 10 minutos (los billetes de bus, como en la mayoría de las ciudades italianas, se compra en cualquier puesto de diarios o “kiosco” que los hay en las plazas).

Finalmente (y les prometo que ya casi llegamos a la parte interesante) en la estación central de trenes hay que comprar en las máquinas automáticas los billetes a Firenze (a la estación Santa Maria Novella, que es la principal). Acuérdense el truco de fotografiar la pantalla que muestre los regresos posibles a Livorno, para saber a qué hora tomar el tren al final del día.

Como les contaba al principio, mientras que la visita a la ciudad de Pisa y su famosa torre lleva a penas unos 20 minutos de tren, visitar Florencia lleva un poco más de tiempo. Tener en cuenta que entre ida y vuelta pasarán casi 3 horas en el tren. Pero creanme que vale la pena.

Llegamos a la estación Santa Maria Novella y lo primero que hicimos fue buscar un mapa de la ciudad, porque si bien uso constantemente el teléfono con Google Maps, me gusta siempre tener un mapa papel y ver bien donde están las cosas.

Obviamente, nuestro destino principal era visitar el ícono de la ciudad (y uno de los principales iconos de Italia) que es la Cattedrale di Santa Maria del Fiore. Pero en el camino pasamos por la Basilica di Santa Maria Novella, que tiene una hermosa plaza llena de rosas :

Seguimos nuestro camino por las angostas calles de Florencia, hasta que en un momento das la vuelta a una esquina y te quedás con la boca abierta al ver esto:

No sé si se nota bien en estas fotos la grandeza de esta catedral, pero les cuento que, por ahora, es la única vez que me ocurrió esto de quedarme tan sorprendido. Probablemente porque no tenía ninguna idea mental de cómo sería, y porque íbamos caminando mirando otras cosas y esto te toma por sorpresa. Es realmente una obra maestra…

Frente a la entrada de la catedral, en la Piazza del Duomo, está el Battistero di San Giovanni, no menos increíble que la catedral misma.

Visitar Santa Maria del Fiori es gratis, por lo cual la fila para entrar puede ser bastante larga. Para nuestra sorpresa, todo avanzaba bastante rápido (claro, al interior es inmensa!).

Este increíble Duomo de Firenze es por supuesto Patrimonio de la Humanidad para la UNESCO.

La cúpula de Brunelleschi no solo es increíble por fuera sino que los frescos de Vasari en su interior son para quedarse mirando un rato largo. Qué talento ! Tengo unas fotos muy feas para mostrarles :

Nos quedamos unos minutos más recorriendo el interior y luego volvimos a salir para terminar de recorrer el exterior. La altísima torre del campanario es perfecta.

Con hambre, consulté la aplicación de TripAdvisor para saber qué lugares se recomendaban. Para mi sorpresa, en Florencia se encuentra uno de los lugares más recomendados del mundo en TripAdvisor, con miles de reviews. Así que hacia allí fuimos.

Pasamos por la Piazza della Signoria :

La plaza está llena de antiguas estatuas, pero llama más la atención esta tortuga dorada, que no pude saber qué representa :

Continuamos un par de metros más, apreciando lo linda que es Florencia y sus calles llenas de restaurantes, boutiques, casas de arte, etc.

Al ratito llegamos al famoso local de All’antico Vinaio, y claramente no éramos los únicos que habíamos buscado en internet dónde ir a comer !

Tienen dos locales, uno de cada lado de la calle, y si bien las filas son largas, avanzan bastante rápido. Es que los tipos son unas máquinas.

Como ven, sólo venden diferentes sándwiches hechos en el momento. Hay un tablero con los diferentes tipos de combinaciones, pero los tipos son muy simpáticos y te invitan a que les vayas diciendo qué agregar o sacar (tipo Subway, digamos, salvando las diferencias).

Todos los tipos de fiambres, jamones, salames, quesos y diferentes verduras, conservas y salsas.

Ah y ni hablar de los panini que traían del fondo a cada ratito, recién salidos del forno.

Y unas buenas botellas de aceto balsámico y de aceite de oliva :

No se para ustedes, pero para mí esto mata cualquier plato de alta gastronomía :

Tuvimos suerte y pudimos sentarnos a comer en una de las pocas mesas que había en el fondo del negocio. Qué disfrute ! Creo que quiero volver a Florencia solamente para volver a comer ese sandwich

Luego de almorzar continuamos con nuestro camino, ya que todavía teníamos bastante tiempo disponible antes de tener que volver a tomar el tren. Leí en internet que cruzando el río Arno esta la Piazzale Michelangelo, un excelente mirador de la ciudad, así que hacia allí fuimos.

Florencia es realmente una ciudad Europea por definición. Tiene todos los ingredientes, incluyendo varios puentes que cruzan el río.

Cruzamos del otro lado, y seguimos el camino que marcaba Google Maps hasta llegar a las escaleras. De ahí hay que darle un ratito con energía hasta llegar arriba de todo, pero con coraje que vale la pena !

Pero al llegar nos espera este paisaje de no solo la ciudad, sino de toda la región, las montañas y el río.

En el medio de la plaza hay una réplica del David de Michelangelo:

Dicho sea de paso, el verdadero David es la otra atracción a visitar en Firenze, se encuentra en la Galleria dell’Accademia y la próxima vez que vayamos seguro iremos a verlo. Por ahora vimos el truchito este.

Y mirando para el lado de la ciudad, esta vista increíble donde sobresale el domo de la catedral y pone en contexto la inmensidad del edificio.

Luego de quedarnos un rato largo admirando los diferentes paisajes de los distintos puntos panorámicos, esperamos al único bus que pasa por el mirador (sí, ni siquiera hay que bajar) y que por suerte termina su recorrido en la estación central ! Qué mas querés ?

Llegamos a la estación con tiempo suficiente para tomarnos un gelato en esta linda heladería/chocolatería Venchi.

¿Estaba rico Chloé?

Camino a la inversa que a la ida, hasta finalmente llegar de nuevo a nuestro querido barco que, para esta altura, ya teníamos más que dominado y conocíamos como la palma de nuestras manos (ya no nos equivocábamos de ascensor ponele).

Y como todas las tardes, nos esperaba la cama lista para una siesta pre-cena, con un caracol-toalla y el ejemplar de FunTimes del día siguiente (el “diario” del barco en el cual está toda la información importante sobre las actividades del día siguiente, del destino, etc.).

¿Les gustó Florencia? Para mí fue uno de mis destinos preferidos de este crucero. Es linda por donde la mires, y qué decir de esa catedral ! Realmente, un destino que recomiendo si andan por la zona. Ah, y no se olviden de ir a probar un buen panini

Dejamos Italia y mañana amanecemos en Francia, en Marsella, donde nos esperan amigos para mostrarnos la ciudad !

Arrivederci Italia !

Tags :
Carnival Vista Crucero Europa Florencia Italia Viajes