En auto por Alemania: Neuschwanstein

Luego de una linda semana en nuestra querida Londres, llegó la parte que más me interesaba desde el principio del viaje: el roadtrip de 10 días por Alemania y República Checa, recorriendo Munich, Nuremberg, Praga, Berlín y Hamburgo, además de varios pueblos en el camino

El 8 de julio (acuérdense, todavía estamos con el 2016) volamos de Londres a la ciudad de Basilea, Suiza. Bueno en realidad volamos al aeropuerto EuroAirport Basel-Mulhouse-Freiburg, que es un aeropuerto “tripartito” ya que sirve a estas tres ciudades, una de cada país: Suiza, Francia y Alemania. Ya les contaré más adelante por qué elegimos de comenzar allí.

Una cola eterna para salir de Heathrow, como suele ocurrir. La verdad que para llegar y salir de Londres lo ideal es el London City Airport (LCY) que está prácticamente en el centro de la ciudad, pero bueno tiene menos opciones de vuelos. Acá en la cola, un amiguito de Air Canadá partía para casa:

Eventualmente fue nuestro turno de despegar, chau Londres, hasta la próxima

Apenas una hora y media más tarde estábamos en este pequeño aeropuerto, y al llegar tenés que elegir pa’ que lado salir!

En nuestro caso tomamos la salida de la derecha, para Suiza, ya que esa noche dormíamos allí. Así que salimos y nos tomamos un bus que nos llevó al centro de Basilea y de ahí un tram hasta el hotel.

Bueno hasta “cerca” del hotel. Y estas son las cosas que se me ocurren a mí, hay que decirlo: a veces los caminos que te propone Google Maps son menos fáciles en la realidad! Pero no importa, caminamos y atravesamos hasta las vías del tren:

Al rato llegamos al hotel, un Marriott un toque alejado del centro pero que, como la mayoría (por no decir todos) de los hoteles en el viaje, no nos costó nada gracias a los puntos de los programas de fidelidad (ya les contaré más en otro post).

Sabíamos que estaríamos lejos del centro, es que de todas maneras el plan era dormir y al día siguiente temprano ir a buscar el auto y comenzar el camino a Alemania.

Como teníamos hambre y no había NADA en donde estaba el hotel (bueno, probablemente el restaurant del hotel o el room service, pero ya saben como te roban), nos fuimos a comer a un Ikea que había a unos 10 minutos a pie! Rico y barato, no? Bueno lamentablemente al llegar nos cerró en la cara… por lo que terminamos en un Mc Donald’s (que en Suiza es careeesemo)!

A la mañana siguiente dejamos el hotel y nos tomamos el tren (con una conexión en el centro de la ciudad) en dirección de una pequeña localidad alemana del otro lado de la frontera, Lörrach.

Fuimos hasta ahí a retirar el auto ya que cuando alquilas y devolvés en el mismo país (nosotros terminábamos en Hamburgo) es una gran diferencia de precio, comparado a retirar por ejemplo en Suiza y devolver en Alemania. Por unos kilómetros de diferencia pudimos retirar en Alemania. Así que llegamos a la sucursal de Sixt en Lörrach y el chico nos estaba esperando con este lindo VW Gold diesel.

Lo primero que hicimos fue ir a un supermercado Aldi para comprar una tarjeta SIM…

…y también algunas cositas para comer antes de mandarnos a la ruta. Ay, se extrañan los quesitos ricos y baratos de Europa

Apenas pasado el mediodía, despegamos. El destino final del día era Munich, pero pusimos el GPS con el Castillo de Neuschwanstein como destinación intermedia. La ruta estaba super tranquila y el día nublado pero agradable.

En el camino quisimos pasar por Lindeau, una ciudad que tiene el centro histórico en una isla dentro del lago Bodensee, un lago importante que comparte sus costas con Suiza, Alemania y Austria (de hecho, en un momento del camino entramos y pasamos por Austria… ay querida EU!).

Llegamos a Lindau y como era sábado había gente por todos lados, disfrutando del aire libre. Estacionamos en un parking público y dimos una vuelta por la costa. Todo estaban tirados al sol o disfrutando del agua.

La fortificación tiene acceso directo al lago por escalera, muy práctico!

Continuamos el camino directo al famoso castillo de Neuschwanstein…

…y llegando se lo veía de lejos:

Pero también se ve al castillo vecino, que queda pobre medio ignorado, el Hohenschwangau:

Nos estacionamos y empezamos a subir la montaña… que es un trecho bastante largo!

Pero en un momento se llega a la cima, y ahí está…

…y la vista es una… decepción

Y, obviamente, ya estaba cerrado (no, no soy boludo, ya sabía que estaría cerrado).

Esta situación es medio rara…

Bueno este es el tipo de lugar que se lo disfruta mejor de lejos! Por suerte a unos metros hay una linda explanada desde donde se ve el valle hermoso…

Es deprimente la foto, eso era lo más de Neuschwanstein que se podía disfrutar de cerca… y encima te cortan la torre!

Y mismo desde lejos, la vista no era nada que ver con las típicas fotos que uno ve de este maravilloso castillo, supuesta inspiración de Disney.

Bastante decepcionados y ya cansados (y con ganas de llegar a Munich) nos fuimos bajando tranquilos…

…y esta fue la vista más linda que pudimos tener, pues claramente no es el frente sino el costado del castillo que es lo más lindo:

Bueno casi me duermo escribiendo esto, supongo que ustedes también! Les cuento que seguimos el camino, menos de dos horas, hasta Munich donde nos quedamos los próximos dos días recorriendo (les adelanto que nos encantó). Gracias por llegar hasta acá conmigo, la seguimos en el próximo post

Tags :
Alemania Berna Europa Neuschwanstein Roadtrip Suiza Viajes