En auto por Alemania: Pueblos en el camino

Después de la visita al Campo de Concentración de Dachau, continuamos el camino hasta el pueblo de Dasing, en las afueras de Augsburgo, donde cenamos y dormimos. Al día siguiente seguimos la ruta con destino Nuremberg. Elegimos el camino particularmente para pasar por un tramo de la “Romantische Straße” (Ruta Romántica) y en este post les traigo algunas imágenes de los lindos pueblos por los que pudimos pasar.

El día, como pueden ver, estaba completamente nublado aunque la temperatura seguía ideal (y continuó así todo el resto del viaje, por suerte). Igual, para andar por la ruta es lo mejor.

Como no teníamos tiempo para parar en todos los pueblos y ciudades medievales que hay en la Ruta Romántica, elegimos la que nos pareció la más linda y fácil de visitar (o me pareció a mí, porque ese el tipo de investigación del cual me ocupo en la planificación del viaje), Nördlingen.

Nördlingen es una de las pocas ciudades en Alemania que conservan las murallas que las rodean por completo, como se puede ver muy bien en el mapa.

Llegando desde el sureste, entramos por la Reimlinger Tor, una de las muchas puertas de la murallas. Por suerte enseguida encontramos un lugar para estacionar en la calle, la verdad que estaba todo muy tranquilo (como ya verán en las fotos a continuación).

Empezamos a recorrer las diferentes calles maravillados por la arquitectura que es, literalmente, sacada de un cuento. Todos los edificios, sean casas o comercios, tienen ese estilo tan bien conservado.

A la vuelta de cada esquina hay una plaza o un jardín, como este con rosas rojas impecables:

Mi coup-de-coeur fue esta casa torcida, que me hizo acordar a la escenografía de Epcot en el Germany Pavilion (la zona del parque que representa justamente a este tipo de pueblos alemanes, algo se ve en este post del 2011). Miren los detalles de las ventanas, los tirantes pintados a la perfección, un dibujo animado

En esa misma plaza hay una fuente que para mí es un monumento a lavar los platos (perdón prócer o evento histórico importante al que le esté faltando el respeto):

Y también un hotel de la cadena NH, el NH Klösterle Nördlingen, que tiene una fachada enorme con una puerta miniatura:

Cuando digo enorme, es ENORME, con muchas ventanas y ventanitas:

Y por el otro lado se puede acceder al restaurant por esta hermosa puerta:

En este tipo de lugar me fascina pensar en que ahí hay (como diría mi mamá) gente que vive. Gente que sale de la casa y su barrio es ese, increíble !

Si se fijan bien, no solamente se respeta el estilo arquitectónico de la época, sino que también parece que los colores deben mantenerse en una cierta paleta (qué bien hablado :P ). Otra cosa hermosa de ver son las ventanas con flores:

Miren lo que es esta farmacia:

Y esta es la parte de arriba (yo lo que deduje es que abajo están los comercios y arriba vive la gente o en la época los empleados quizás… alguien me puede desasnar):

El centro principal es, por supuesto, donde está la enorme St.-Georgs-Kirche (la Iglesia San Jorge) símbolo de la ciudad con la torre (la cual se llama Daniel) de 90 metros de altura

Es una zona llena de restaurantes y comercios, y ahí sí había un poco más de movimiento!

Otras ventanas con flores:

Ahí mismo hay una “maqueta” de la ciudad, algo que ya he visto en otros lados y que me encanta, me quedo siempre tildado mirando los detalles y la precisión de las proporciones. Como ven estábamos en el centro de esta increíble ciudad amurallada.

Y para los que prefieren los mapas clásicos, acá hay uno que muestra las atracciones y los estacionamientos.

A la enorme torre de la iglesia se puede subir y observar a Nördlingen completa desde la altura. Como no teníamos mucho tiempo (ni tampoco era un día muy lindo) lo dejamos para la próxima.

Otra de las casas que más me gustaron, con las ventanas verdes:

Y más flores colgando de las ventanas:

En lo que es justamente una florería

Hasta la sucursal local del Commerzbank, uno de los bancos principales de Alemania, tiene su cachet intacto y las flores impecables:

La fuente de la plaza principal es aún más medieval y gótica:

Algunos de los comercios son simplemente puestos de verduras y frutas, como este que vendía unas kirsche perfectas, que si no me equivoco son típicas de la región.

Prueba que realmente estuvimos ahí:

Hasta este comercio que ofrece agua potable (vamos, trink wasser está fácil!) para los perros, con unas flores de decoración.

Algunos de los edificios no se por qué parecían más bien salidos de una película de terror…

…pero eran los menos claro, miren la perfección de esta calle:

O esta postal, con la torre de fondo:

Ahí nos dio hambre y entramos a uno de los tantos restaurantes donde nos animamos y pedimos una kartoffelpizza (kartoffel es papa) que era una delicia! Ya la habíamos probado acá en Québec en una pizzería alemana y nos había gustado mucho. ¿Por qué no es más popular?

Y en el baño vi algo que me llamó mucho la atención, el papel para secarse las manos tenía publicidades

Antes de irnos entramos a un par de boutiques, como una casa de té con una vendedora super amable que nos conversó bastante, nos dio un té verde frío para probar (el cual terminé comprando) y nos regalo unas muestras. Y Chloé, como ven en la foto siguiente, se compró una canasta de mimbre en otra boutique (?). Recuerden que viajamos con las carry-on solamente… la magia que hacemos para agregar y agregar cosas es increíble.

Volvimos al auto y teníamos una multa de 450 euros !!! No, mentira, es un test para ver si alguien llega a leer todo el post

Volvimos al auto y continuamos el camino hacia Nuremberg, una hermosa ciudad (perdón, pero la verdad que son todas lindas) que les mostraré en el próximo post, dentro de 2 o 3 meses (jaja trataré que sea más pronto que eso).

Gracias por leer y compartir

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