En auto por Alemania: Nuremberg

Amigos ! Acá vengo con un súper envión para terminar antes del fin de año 2017, esta serie de las vacaciones del 2016 !  ¿Y cómo continúa este road trip por Alemania? Con una de las ciudades que más gustaron en este recorrido, la histórica y bella Nuremberg.

En el camino entre Dasing y Nuremberg visitamos algunos de los pueblos de la famosa Ruta Romántica, algo que le recomiendo hacer a todos los que visiten Alemania.

Llegamos al hotel (nos quedamos en el Le Méridien Grand Hotel Nuremberg) donde pasamos una noche, antes de continuar el camino a Praga. Como ya era el fin de la tarde, dejamos las cosas y nos fuimos a caminar al centro histórico de la ciudad para buscar algún lugar donde cenar.

La reina del casco histórico es, obviamente, la iglesia de St-Lorentz, un edificio increíble de una arquitectura gótica hermosa, con dos imponentes torres de 80m.

Como en toda la última semana en Alemania, yo quería mi ración diaria de schnitzel, básicamente porque me lo merezco. Así que como siempre, busqué con la app de Trip Advisor las opciones para ir a cenar en la zona y encontramos un lugar increíble, el restaurant del antiguo Heilig-Geist-Spital (Hospital del Espíritu Santo). El interior (que no sé por qué no tengo fotos) es una belleza, y el menú de comida bien alemana, muy bueno también.

Una parte del edificio se encuentra sobre el río Pegnitz.

Pedimos una entrada de algo que no recuerdo bien que era, pero que tenía queso y era frío. La textura rara, algo diferente y que tenía buen gusto pero que no pudimos terminar porque era demasiado. Si alguien sabe qué era que me lo diga

Los platos principales hablan por sí solos.

Lo único “malo” era nuestra moza que era una mala onda total. Encima nunca me devolvió la tarjeta de crédito y nos dimos cuenta al día siguiente en camino a Praga; es que en Alemania pagar con tarjeta de crédito es un loco. No están acostumbrados y no la culpo a la señora pero hoy en día, por lo menos acá en Canadá, no existe que se te lleven la tarjeta para cobrarte (creo que es ilegal). Cuando nos dimos cuenta, llamamos al restaurant, nos atendió la misma tipa y se acordaba de nosotros porque “habíamos pagado con tarjeta” ( ? ) y nos confirmó que la habíamos dejado ahí, así que le pedimos que la destruya porque ya no volvíamos a pasar por allí.

Sigamos. Con toda esa comida nos fuimos sin el postre, y seguimos paseando por la zona que es hermosa. Ahí nomás, encontramos una cosa rarísima, un evento que era una playa falsa con stands de comida y bebidas, shows, reposeras, todo muy raro. Caímos en la tentación de un crêpe (que compartimos, ojo)

Nos volvimos a nuestra hermosa habitación con vista a la increíble estación de Nuremberg, a descansar para aprovechar bien el día siguiente desde temprano.

Con un día soleado salimos de vuelta a caminar al centro histórico, en busca de algún lugar para desayunar algo rápido. En Alemania tienen muchos cafés, confiterías y panadería buenas, así que cualquier lugar suele ser bastante bueno.

Una de las torres de la antigua fortificación, en la entrada al casco histórico.

Nos metimos en un lugar, Casa Pane, que tenía una variedad increíble de panes, masas, tortas y dulces. De esos lugares en los que estás 10 minutos para decidir qué elegir y vas dejando avanzar a la gente que está atrás tuyo en la fila.

Y el panadero seguía metiendo y sacando del horno ahí en directo, un aplauso cerrado para una cultura con tanta variedad de panificados y pâtisserie como debe ser

Luego de desayunar, volvimos a pasar por la iglesia de St-Lorentz que les mostré más arriba y entramos para verla por dentro.

En un rato empezaba un concierto lírico pero no teníamos mucho tiempo como para quedarnos, así que solamente dimos una vuelta observando la impresionante estructura gótica, sobre todo la columnas y arcos:

Continuando por el camino peatonal llegamos al río y a la parte más comercial:

Y más allá, en la plaza frente a la Frauenkirche, un mercado de frutas y verduras tanto locales (como las famosas cerezas “Kirschen” alemanas) y otras no tan locales como las naranjas, melones y ananás que se ven ahí.

Puestos de quesos, no pueden faltar por supuesto:

La Frauenkirche (esta es fácil también, Frauen es mujer y Kirche (ojo, no Kirsche que es cereza) es iglesia, como ya vimos en todos los otros posts de Alemania… ay qué pesado, perdón), es decir la iglesia de Nuestra Señora de Núremberg, si bien más chica que la St-Lorentz, es también muy linda y distinguida.

Y a decir verdad, todos los edificios de la zona son una belleza.

Y los restaurantes y bares con las mesas afueras en pleno boom del verano.

Acá por €2.50 te comés TRES salchichas con pan (un choripán?) pero ojo, zum mitnehmen, es decir para llevar. El olorcito que salía de ahí, mamita querida!

En un momento llegamos al otro extremo del casco histórico y nos encontramos con otra de las antiguas torres de vigilancia de la muralla.

Dimos la vuelta y comenzamos a regresar tranquilamente. En un momento cuando volvió a haber hambre, compartimos otra vez un crêpe pero esta vez salado, en una crêperie en la que podías elegir los ingredientes para llenarla.

Acompañado con mi bebida alemana predilecta, como ya les conté anteriormente, un apfelschorle.

Regresando al hotel, se fue comenzó a nublar (como había estado el día anterior cuando llegamos) se ve que Nuremberg no quería que nos vayamos, pero teníamos muchas ganas de nuestro próximo destino, Praga

Promoción de comida para gatos.

Llegamos al hotel, dejamos la habitación (la ventaja de tener late check-out) y nos volvimos a subir al auto para continuar camino, esta vez saliendo de Alemania para hacer una escapada de tres días a la capital de República Checa.

Espero que les haya gustado este recorrido! Los espero entonces en el próximo post para mostrarles lo que pudimos ver y disfrutar a continuación.

Hasta pronto

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